Pontevedra


“Ponte Veteri”. El viejo puente de origen romano que cruza el Lérez. Dio nombre a la ciudad de
Pontevedra
Pontevedra se encuentra en el fondo de la ría del mismo nombre, en la desembocadura del río Lérez y aunque, por supuesto, la ciudad tiene encantos suficientes para hacer un inmenso reportaje, me fijaré en el centro histórico

Si la estancia se prolonga un poco, raro será, que no disfrutes de esa climatología tan típica como se aprecia en la toma. Alameda do Arquitecto Alejandro Sesmeros, espacio urbano nacido a principios del siglo XX, cuando se derribaron los muros de la ciudad donde encontraremos algunos edificios interesantes como:


"Pazo da Deputación Provincial", Palacio de la diputación, de finales del s. XIX, construcción de dos pisos de altura, formada por un cuerpo único, que remata en dos torres a los lados. Su rasgo más destacable es la profusa decoración de la fachada


Ruínas de San Domingos (s. XIV-XV). En el Siglo XVIII intentaron una reconstrucción de estilo neoclásico, pero quedo inacabada, como también quedó sin concluir el derribo del ábside gótico de la primera iglesia. Hoy forma parte del conjunto Museo de Pontevedra, donde se pueden admirar elementos de alto valor artístico e histórico


"Concello". La Casa Consistorial se encuentra situada en la Plaza de España en la confluencia del casco histórico con la alameda del Arquitecto Sesmeros. Destacables son los dinteles de las ventanas y la fachada principal. En ella cabe destacar sus cuatro pares de columnas, el balcón y el reloj, así como los frontones de las puertas


Monumento a los Héroes de Pontesampaio, del escultor González Pola, que rememora la victoria frente a los franceses en la batalla que le da nombre


Plaza Alonso de Fonseca, se encuentra situada en el casco antiguo y en la cual destacan: la Iglesia de Santa María la Mayor, la preciosa cruz del centro, característica de Pontevedra, así como numerosos edificios de piedra y arquitectura típica

La Iglesia Santa María es sin duda el mejor ejemplo de arquitectura religiosa de toda la ciudad. La Real Basílica de Santa María A Maior se inicia en el siglo XVI cómo iniciativa del gremio de Mareantes, habitantes de la Moureira, activo y pujante barrio marinero


En el interior, se puede contemplar el Cristo del Desenclavo (s. XVI), el Cristo de los Marineros (s. XVIII) y las sorprendentes bóvedas de crucería


Enrejado capilla del Cristo del Buen Viaje, al que la tradición dice que los pontevedreses deben encomendarse y pedir protección, cuando tengan que alejarse de la ciudad.


Plaza Cinco Ruas. En esta plaza destaca el crucero barroco (1773), hermoso ejemplo del arte popular gallego. Además de tener las clásicas esculturas de Jesús y la Virgen María está también adornado en su fuste con imágenes de santos. Castelao lo inmortalizó en su obra "As cruces de pedra na Galiza".
Detrás del crucero podremos ver la casa donde residió Valle-Inclán en diferentes momentos de su vida

Plaza de Teucro. Conserva parte de las casas nobles que la rodeaban, buenos ejemplos de la riqueza heráldica de Pontevedra. Entre todos destaca el escudo de la casa de los Gago y Montenegro, una verdadera joya del barroco gallego realizado en el siglo XVI


 En esta plaza, una de las mas hermosas de Pontevedra, podemos contemplar varios edificios interesantes como el mencionado Pazo de los Gago y Montenegro y frente a él, el Pazo del Conde de San Román. En el hondo de la plaza al lado de la calle Real está el antiguo pazo de Aranda y Guimarei. Una de las plazas mas señoriales de la ciudad


Plaza de la Verdura. Lleva este nombre por el mercadillo que se celebraba todas las mañanas; en el siglo XIX se instaló en esta plaza la fábrica de la luz, siendo Pontevedra una de las primeras ciudades españolas en contar con este servicio. Los edificios que rodean esta plaza destacan por sus soportales con antiguos locales de tabernas típicas. Encontramos, además, una fuente igual a la existente en la Plaza de Curros Enríquez


Soportales y tabernas, binomio que convierte un paseo, en una delicia de paseo


Calle de la Pasantería, detalle del  Museo Provincial Pontevedra


C/ Arcos de S. Bartolomeu. Donde se ubica la Iglesia de San Bartolomé, edificada entre S. XVII y XVIII, esta iglesia jesuita de estilo barroco sigue las pautas estilísticas triunfantes en Roma en ese momento. En su interior atesora un extraordinario conjunto de retablos y esculturas

Plaza de la Leña. Recibe el nombre del producto que en ella se vendía para las antiguas cocinas. Es una de las estampas más típicas de Pontevedra con el crucero en el centro y los pequeños pazos que acogen el museo y de casas típicas del centro histórico


Tanto la plaza como las calles adyacentes son lugares significativos de tapas, vinos y comidas


Convento de San Francisco. Construida entre los S. XIV y XV, esta iglesia de los franciscanos es una obra maestra del arte de las órdenes mendicantes que llegaron a la ciudad en su época de esplendor. Fue declarada monumento histórico-artístico en 1896

Capilla de La Peregrina. Construida a partir de 1778, se trata de una de las edificaciones más simbólicas y relevantes de la ciudad. Obra del arquitecto portugués Antonio Souto, es el santuario de la patrona de la Pontevedra. De planta casi redonda en forma de concha de vieira, la fachada está precedida por un atrio con escaleras, perimetrado por balaustrada con pináculos. También cabe destacar la fuente ubicada el pie de sus escaleras.


En el interior llama la atención un enorme retablo del s XVIII con la imagen de la titular


M sorprendió, la enorme concha natural, donada por el Almirante Méndez Núñez, para pila de agua bendita de casi 1 metro


Ravachol, el loro de Pontevedra. Era el animal de compañía del farmacéutico Perfecto Feijoo (persona carismática local). A lo largo de su vida se convirtió en un símbolo de la ciudad por su carisma y simpatía. Tras su muerte el pueblo le dedica una calurosa despedida con multitudinaria asistencia. El entierro del Loro Ravachol se conmemora todos los años en los carnavales de la capital de las Rías Baixas.



Bocairent

Bocairent
La situación orográfica de Bocairent ha favorecido el desarrollo de diferentes culturas a lo largo de la historia. Se han encontrados restos de asentamientos humanos del Neolítico en las cuevas del Vinalopó y de la Sarsa, así como poblados íberos ubicados en pequeñas lomas de la zona. También los romanos dejaron su huella


Pero ha sido la etapa islámica una de las más prósperas y la que ha dejado un mayor legado. La música tradicional, la gastronomía, las fiestas y algunas tradiciones así lo demuestran


La visita al casco antiguo de Bocairent, declarado conjunto histórico-artístico, se hace imprescindible, sobretodo después de haber comtemplado la impresionante panorámica. Desde aquí, la plaza del Ayuntamiento, donde sorprenden las enormes casonas de los siglos XVII y XVIII con una altura de hasta ocho pisos, fruto del fuerte desnivel del cerro en el que están ubicadas, por la parte trasera, se accede a los pisos quinto o sexto; salen varias rutas marcadas, para conocer el municipio.


Una de esas rutas es la Ruta Mágica está concebida como la mejor forma de conocer el Barrio Medieval de Bocairent, ya que paseando tranquilamente nos encotraremos con los elementos claves que definen su fisonomía; mezclando casonas integradas en la roca, cuevas habilitadas como restaurantes, calles señoriales y otras más estrechas


Las casas recayentes al barranco como auténticas casas colgantes y la estructura de huertos heredados de la época árabe


Un peculiar trazado de calles, al más puro estilo árabe, con subidas y bajadas, escaleras, revueltas, plazoletas , callejones...


Por aquí un pintor encuentra fácilmente motivos para llenar lienzos y disfrutar con los pinceles


Iglesia Ntra. Señora de la Asunción, uno de los edificios más emblemáticos de Bocairent. Construida sobre el antiguo castillo árabe de Bekiren


En su interior, la iglesia está dividida en tres naves; una central y dos laterales, separadas por medio de pilastras en las que se encuentran las esculturas de apóstoles y figuras del momento.


Durante la primera mitad del siglo XIX, la industria textil local sufrió una fuerte crisis y para paliar la desocupación al dueño de una fábrica de paños, se le ocurrió la idea de construir una plaza de toros, creando una pieza única y singular por su originalidad, ya que está excavada en una enorme roca, en el centro de la población


Es la más antigua de la Comunidad Valenciana y por aquí han pasado las mayores figuras del toreo, ha sido siempre cuna y trampolín para torear en plazas más grandes


 Entrada a la Cava de Sant Blai.  Esta galería, de tan solo 1,80 m de altura y 1 m de anchura, es hoy uno de los accesos al interior de la cava, se aprecia un sistema de canaletas excavadas en la roca que convergen en la referida acequia de desagüe


La Cava de Sant Blai es un depósito que servía de nevero, de planta circular de casi 8 m de diámetro y 11 m de profundidad. Presenta una puerta a nivel superior (que permitiría acceder a los nevateros y por donde se introduciría la nieve)



Con cubierta hemisférica, parte de ella en mampostería y 1/3 de la cúpula excavada en la roca, en la que se advierte una boca cenital tapada. Esta cava, fue descubierta por azar en los años 2000


Pouet de Sant Viçent, bajo las covetes del Colomer. Estas cuevas-ventana, hoy son centro de interpretación de estas estructuras, características de la cabecera del río Claría 


Ermita del S. Cristo ... la leyenda cuenta que dos mancebos vestidos de peregrinos pasando por esta tierra el año 1536, y viendo la montaña tan apta y a propósito de un calvario, dijeron a muchas personas: "Qué bonita montaña tienen ustedes aquí para hacer un calvario"...  no tardaron en ser interpretados como Ángeles enviados ...


Azud en el río Clariano a su paso por el municipio


Barrio medieval de donde sale la senda de les "Covetes del Moros"


Se trata de un grupo de cuevas-ventanas, o cuevas artificiales con orificios en forma de ventana, colgadas a mitad de un acantilado rocoso. Situadas en el Barranc de la Fos


Consta de unas cincuenta ventanas, que dan acceso a otros tantas cámaras, así como de 9 ventanas más, que tan sólo están iniciadas e inacabadas. Las ventanas se disponen en 3 - 4 niveles pero sin formar "pisos" regulares


Las interpretaciones de estas cavidades han sido muy diversas. Pero después de diversas prospecciones arqueológicas realizadas por el Museo Arqueológico d' Ontinyent –aún no completadas–, se puede asegurar de que se trataba de graneros-almacenes de seguridad,


Hoy en día están habilitadas para ser visitadas, aunque su recorrido, desde que se accede por la escalera a la 1ª, hasta que que termina en el otro extremo, hay que trepar por cuerdas, reptar, ascender por agujeros, bajar por grietas ... besar la roca, embarazar la montaña


Modelo de granero que servirían a determinadas comunidades campesinas de las proximidades, muy probablemente de ascendencia bereber, para guardar cosechas y evitar robos


Incluso los niños pueden recorrerlas con facilidad y asombrarse tanto como los adultos de semejante espectáculo 


Algunas muestran perfectamente las subdivisiones y a su vez, la dificultad que tendrían para trabajar, dado la escasa altura 


Utilizar cuerdas por varios "pozos-chimeneas" para salvar los desniveles y pasear por las entrañas de la piedra, nos ayuda a entender por que Bocairent es "La piedra viva"


Probablemente su explotación principal fuera sobre los siglos X y XI. Se accedía por estas ventanas y todas tenían argollas de anclaje para las cuerdas y dispositivos para empotrar puertas y marcos


El Pou Clar es el paraje fluvial más importante del municipio y alberga importantes valores naturales y paisajísticos, que no podemos dejar de visitar


Paraje en el cual también podemos observar ventanas cueva


Y nos presenta espectaculares saltos entre los diversos pozos (tolls)


La buena accesibilidad nos permite caminar por su ribera gozando del contraste de los colores de la roca, el agua y las adelfas, y también de un baño revitalizante en verano


El río Clariano configura un seguido de pozos excavados por el agua sobre roca calcárea


Podemos pasear por este sendero hasta el punto que queramos, envueltos de las peñas, los molinos, la vegetación y el ruido de agua


Combarro


Dentro del conçello de Poio, está uno de los enclaves más pintorescos y originales de toda la región de las Rías Baixas
Combarro



Cuenta una leyenda que: Estaba Dios poniendo nombre a los pueblos y al escriba se le acabó la tinta y al quejarse, viendo el panorama, Dios le dijo, pues escríbelo Con barro



Se encuentra escondido al borde de la Ría de Pontevedra, y es precisamente esa ubicación privilegiada la que ha permitido que llegue hasta el siglo XXI manteniendo intactos una estructura urbanística y un estilo arquitectónico más propios del siglo XVIII 





Todos aquéllos que han oído hablar de este lugar lo relacionan inmediatamente con una de las construcciones más tradicionales de Galicia, el hórreo. Sin embargo, Combarro es mucho más que un conjunto de hórreos.



Elemento fundamental del estilo urbanístico de Combarro: el hórreo, convertido ya en símbolo y atractivo primordial de este pueblo para el turista convencional. Los hórreos son una especie de almacén o despensa donde antiguamente se guardaban los alimentos de la casa familiar



Originalmente, las paredes eran de cañas y el tejado era de paja. En épocas posteriores se optó para su construcción por materiales más resistentes, como la madera o la piedra, y aproximadamente de esa época (siglos XVIII y XIX) son los ejemplos que se conservan en la orilla del mar.


En zona tan húmeda las utilidades son múltiples, además de las propias, sirven para guarecer la leña y secar la ropa


Se colocan sobre columnas para evitar que la humedad del suelo o los ratones estropeen la cosecha. De hecho, las piedras circulares que hay sobre las columnas se llaman “tornarratos”, ya que su utilidad principal era impedir que los roedores llegasen al interior del hórreo.


El segundo elemento arquitectónico por excelencia de Combarro, la "casa mariñeira". Casas pegadas, con la planta baja dedicada a almacén de aperos de pesca y agrícolas, en su mayoría han pasado a ser restaurantes, donde se degustan los platos más típicos de la zona


Entretenerse viendo el marisqueo, las mareas o el paseo marítimo es un gran atractivo para el foráneo


El tercer elemento fundamental, aunque no precisamente en este orden, son los cruceiros, de los que cabe destacar:
Las gradas, en forma de escalones, que varían en número de un cruceiro a otro. 
La base, que se asienta en el medio de las gradas y suele tener una base cúbica. En esta parte es posible encontrar inscripciones relativas a la construcción del cruceiro. 
El fuste. Se trata de la columna que habitualmente tiene forma octogonal o cilíndrica, y en la que se puede encontrar alguna figura adosada,  
El capitel. Presenta variadas formas y sirve de base a la cruz. Puede tener elementos decorativos.
La cruz. Se trata del elemento más importante del conjunto. Suele presentar figuras de Cristo o de alguna virgen.


En el caso concreto de Combarro, los cruceiros cuentan con una peculiaridad añadida, y es que la figura de la virgen está siempre dirigida hacia el mar, mientras que el Cristo mira hacia la tierra.


En algún caso hay adosada una mesa altar, reflejo de que se realizaron misas al aire libre, además estos altares se utilizaban para posar los ataúdes en las marchas fúnebres camino de la iglesia


Adentrarse desde el paseo marítimo hacia el núcleo urbano por cuidadas calles


Y en breve encontrarte con la iglesia parroquial de San Roque, que data del siglo XVIII


Construido directamente sobre el granito y al lado del mar, su conjunto histórico representa todo un hallazgo


De poder apreciar las casas más vistosas del viejo Combarro


Los hórreos al lado de la ría reflejan lo práctico y funcional. Los vecinos de Combarro poseían tierras al otro lado de la Ría, por lo que decidieron que el mejor medio para transportar las cosechas sería por mar, y para ello, nada mejor que colocar las despensas en la orilla.