Córdoba Palacios-Museos

Palacio de VianaEl patio, heredero de la tradición romana y árabe, tiene en Viana su más amplia representación histórica: desde el patio de vecinos de origen medieval, ejemplo de arquitectura popular, a los patios renacentistas como símbolos de poderío y linaje



"En esta casa de las rejas de D. Gómez propiedad del Marqués de Viana habitaron varias veces su Majestad el Rey Alfonso XIII y su augusta esposa la Reina Doña Victoria Eugenia en los años 1914-1916-1921". Cinco siglos de historia donde los patios han sido los protagonistas



Palacios hay muchos, pero ninguno como Viana en Córdoba. Porque, tras las sobrias paredes blancas, apenas salpicadas de espacios abiertos que nos dejan adivinar el interior, se concreta, como en ningún otro edificio de Córdoba y Andalucía, la delicia de los patios



Patio de Recibo. Desde el s. XVI, entrada principal al Palacio, de planta trapezoidal, está rodeado de galerías porticadas soportadas por columnas toscanas, dónde falta la columna del ángulo de la portada, que permitía el acceso de los carruajes al interior



Auténtica antesala de lo que el palacio atesora



Patio de los Gatos. El patio de vecinos documentado más antiguo de Córdoba, las casas comunales que lo forman, conocidas en el s. XV como Casas de la Puentezuela de Tres Caños, fueron adquiridas por los propietarios del palacio en el s. XVI, y mantenidas como viviendas de alquiler hasta mediados del s. XVIII



Patio de los Naranjos. Rememora la tradición musulmana del jardín-huerto árabe. El jardín era para los musulmanes un espacio privado, dónde el agua y las plantas eran utilizados como los principales elementos decorativos



Patio de las Rejas. Patio que mira al exterior, a través de sus tres ventanales que cierra sus vanos con rejas de forja que darán nombre a la calle a la que se asoman, Rejas de Don Gomez, nombre del propietario del Palacio en aquella época



Patio de la Madama. A diferencia del de las Rejas está concebido para ser visto desde el interior, especialmente desde el dormitorio del Almirante. De corte cálido e intimista, debe su nombre a la náyade de la fuente



 Patio de las columnas. Fue construido en los años 80 del pasado siglo con el objetivo de dotar a Viana de un espacio para eventos y celebraciones



Es el más extenso, solo superado por el jardín, en él destaca su estanque central de inspiración nazarí



El Jardín. Auténtico pulmón verde del barrio de Santa Marina. De inspiración francesa, responde al deseo del VII marqués de Villaseca de que el palacio contara con un jardín, siguiendo la moda de los nobles de la época



Patio de la Alberca. Se trata del patio más modesto. Es un patio de servicio, también llamado del Invernadero, y anteriormente conocido como patio de los Venados. En la alberca se airea y oxigena el agua antes de ser utilizada para el riego



Patio del Pozo. El auténtico protagonista de este patio de servicio. Toma sus aguas del arroyo el Colodro, que fluye subterráneamente y del que obtiene caudal suficiente para abastecer a todas las fuentes y plantas del palacio



Patio de los Jardineros. Recibe este nombre por encontrarse en él la habitación donde se guardan las herramientas del equipo de jardinería. Completa el conjunto de los patios de servicio este palacio de Córdoba. Su aspecto actual se debe a la redecoración que hizo la III marquesa de Viana de este patio. Destaca en él el muro totalmente cubierto de celestina



Patio de la Capilla. Patio principal de las casas de los condes de Torres Cabrera, del s. XVII, llamado así por la existencia de una capilla anexa al patio



En la plaza del Potro, sita en el barrio de la Ajerquía, citada en el Quijote y lugar de pícaros y maleantes en el Siglo de Oro ...



... Hoy en día acoge en uno de sus laterales los museos de Bellas Artes y Julio Romero de Torres



El Museo Julio Romero de Torres, recientemente renovado, reúne en Córdoba la mayor colección del pintor que nos permite hacer un recorrido por su vida, desde sus comienzos hasta sus más esplendorosas y conocidas obras



¡Mira qué bonita era!. Obra de su 1ª época, de carácter impresionista que da a conocer a Julio Romero de Torres, lienzo que reúne los tres aspectos que conmoverían más profundamente el espíritu del pintor: la mujer, la muerte y la copla



Julio Romero de Torres fundamentalmente era retratista, con sus más de 500 retratos constituyó su producción, dedicándole a la mujer gran parte de sus obras



Naranjas y limones. representación que mezcla el bodegón y la figura humana, una composición que posee toda la sensualidad de los bodegones flamencos y supuso una verdadera provocación para los círculos más reaccionarios de la sociedad del momento



La Gracia y El Pecado



Conchita Triana. Actrices, bailarinas, "bailaoras" y "cantaoras", fueron llevadas al lienzo por el pintor, que se transformó en cronista gráfico de su época



La nieta de la Trini. Homenaje póstumo que Romero de Torres hizo a la famosa cantaora “La Trini”. Un desnudo integral en el que se trata el tema del flamenco y la copla



Cante Hondo. En torno a la figura central, mujer y símbolo de la fatalidad, giran todos los sentimientos y pasiones del hombre: el amor, los celos y la muerte. La mantilla da a la figura cierto toque de erotismo, jugando entre la ambigüedad de lo sagrado y lo profano



Muerte de Santa Inés. Romero de Torres trató en sus obras el tema religioso de manera personal y con una visión mística muy particular. Plasmó en sus obras algunos de los clásicos temas bíblicos, llenando de sensualidad a las figuras protagonistas



Magdalena. Una Magdalena muy sensual llora. La muerte está representada en la calavera que sostiene. Al fondo de la cueva donde se encuentra, la espera un joven



Contrariedad. "La Niña del Espejo", una joven que sostiene entre sus manos un espejo, donde se reflejan un cofre repleto de joyas, símbolo de los deseos inalcanzables de esta mujer



La chiquita piconera. El arte del pintor llegó a su plenitud con esta obra, algo más que el placer de contemplar un bellísimo retrato, es decir, añade a su concepción artística, el deseo "inconfesado" de expresarnos su concepción de la vida, en un retrato lleno de madurez, hondura y sosiego



Ofrenda al arte del Toreo. De su última etapa, una muchacha desnuda, cubre sus piernas con un capote de torero que sujeta con la mano izquierda y en su mano derecha sostiene una rama de laurel, símbolo de la gloria. Un desnudo de anatomía perfecta, que constituye un alarde de dibujo



Museo de Bellas Artes. Ocupa distintas dependencias de lo que fue el antiguo Hospital de la Caridad, de estilo plateresco



Exhibe sus fondos distribuidos en seis salas, tres en planta alta y tres en baja ...



... Que están dedicadas a mostrar, de manera cronológica y didáctica, la evolución de la pintura y la escultura cordobesa entre los siglos XIV y XX



Bodegón de naranjas



El albañil herido o Los últimos sacramentos



Retrato de Bendición Sánchez y al fondo las Tres edades de la mujer




Obra de Mateo Inurria. Las tres edades de la mujer. Crisálida, representante de la pubertad. Coquetería, de la juventud. Flor de granado, de la madurez



Mal de amores. Julio Romero de Torres, toca el tema de las tres edades de la mujer, niña, joven y anciana


Un naúfrago


Merindad de Valdivielso

Merindad de Valdivielso, En su largo recorrido hacia el Mediterráneo, el río Ebro surca uno de los parajes más bellos de España. Antes de llegar a este preciado lugar, sus aguas han horadado un paso entre las sierras de La Tesla y Tudanca, modelando este espectacular valle



En este espacio de transición, entre el páramo castellano y los montes cantábricos, existen numerosos escenarios naturales y núcleos rurales donde se respira la auténtica armonía entre la simpatía de sus gentes y su esplendor histórico



Quintana de Valdivielso, su popular caserío se organiza en torno a la calle principal, donde se encuentra la Casa Grande, un soberbio palacio de sólida sillería del s. XVII



 Enfrente se emplaza otra elegante construcción del s. XIX, centro de interpretación de la  merindad



Quintana tuvo constancia de la primera presencia humana en la prehistoria con los asentamientos de los Castros de Peña Alta y Trascastro



Torre de Loja, s. XV. A partir del año 860 esta zona toma especial relevancia a raíz de la presión ejercida por el Islam en territorios cercanos, siendo repoblada por las gentes empujadas por los acontecimientos, constituyéndose en baluarte de resistencia frente a la ocupación



Torre de San Martín, s. XVII. Otro bello ejemplo del pasado glorioso de esta localidad



 Iglesia parroquial de San Millán Abad, s. XVI con portada barroca



Casa del Inquisidor, s. XVII, casona de sillar que exhibe un gran blasón



La Casa del Cura, desocupada desde que el último párroco saliera pitando después de que se le descubriera un affaire



Condado, conforma con sus tres núcleos de casas este bello pueblo que se organiza en estrechas y empinadas calles




Iglesia de Santa María, reformada sobre la original románica del s XI, junto al cementerio




Conserva restos de un románico temprano, como este pórtico tapiado



Fuente neoclásica junto a lavaderos



Conserva las trazas características de las aldeas medievales



Construcciones populares entre las que destacan algunas notables casonas señoriales



El Almiñé, el armonioso caserío de este pequeño núcleo rural se distribuye a lo largo de una calle principal, que coincide con un tramo de la antigua calzada, conocida como "La Cuesta"



Por la que discurría la Ruta de la Lana o el Camino Real, que comunicaba desde hace siglos el Cantábrico y la Meseta



Al borde de la Calzada que ascendía hacia el desolado páramo entre los siglos XVI y XVIII se levantaron numerosos palacios señoriales. Algunos en su fachada exhiben bellos escudos




También se crearon casas armeras y aún se conserva alguna, con su defensivo balcón-matacán



Pero el edificio más sobresaliente de este conjunto es la iglesia románica de San Nicolás, construcción del s. XII donde destaca su torre emplazada sobre el crucero y en la que resaltan ocho dobles ventanales



Conserva la portada septentrional, ventanales, canecillos y ajedrezados románicos, aunque la actual puerta de acceso es de estilo neoclásico



En torno a tradicionales casas de buena arquitectura aparece una fuente pilón, el potro de herrar, la bolera etc. etc.



Hozse encuentra al pie de la sierra de Tesla, sobre uno de los terrenos más abruptos del valle, en el inicio de una garganta u hoz que asciende zigzagueando hacia Tartalés de los Montes



Un precioso y armonioso pueblo rural



En la parte baja del núcleo se emplaza el soberbio palacio de los Ruiz de Valdivielso. Un edificio herreriano completamente simétrico y de perfecta sillería, compuesto por un cuerpo central flanqueado por dos torres de tres pisos



Iglesia de San Cornelio y San Cipriano ocupa la parte más elevada de la población. Tras su derrumbamiento, la iglesia fue reedificada en el s. XVI, se consiguió conservar algún ventanal y canecillo del primitivo templo románico



La subida hacia Tartalés de los Montes por la estrecha hoz, no es para tomársela a broma



Aunque las vistas que nos ofrece esta sierra no se pueden describir



Tartalés de los Montes, al que nos acerca una estrecha y serpenteante carretera, encajonada entre verticales paredes rocosas, no recomendable para quienes sufran de vértigo, donde nos sorprende este espectacular paraje, un arroyo que cae en cascada



Este pequeño núcleo rural está configurado por pequeñas casas tradicionales, un buen ejemplo de la arquitectura popular del valle



La iglesia de San Miguel es una construcción del románico tardío del s. XIII



Bajo la espadaña hay una ventana con dos arquivoltas y columnas de decoración geométrica



Este pintoresco pueblo se encuentra rodeado por un extenso pinar donde crecen hayas entre una naturaleza exuberante




Puente Arenas, en la base del valle está este núcleo urbano, formado en torno al único puente antiguo existente en este tramo del Ebro. Este hermoso puente ha dado nombre al pueblo



Su caserío se organiza diseminado a lo largo del río y en él destacan varias casonas de sillería



 Que en algunos casos merecen la denominación de palacios, como este soberbio palacio del Obispo Temiño



La Iglesia de Santa María, una de las mayores del valle, edificio plateresco del s. XII



En el que quedan algunos restos románicos como la portada y dos tramos de la nave que datan de dicho siglo, y otros góticos



En Puente Arenas se alza la iglesia de San Pedro de Tejada, auténtica joya del románico. La portada principal contiene un interesante contenido iconográfico



Se caracteriza por su perfección constructiva, su uniformidad de estilo y sus detalles escultóricos, con un aspecto muy compacto, conservando unos canecillos de gran calidad, que presentan motivos simbólicos, lúdicos y eróticos



Quecedo, entre las estrechas calles de la capital de la merindad resaltan sus excelentes casonas




Como el palacio de los Huidobro, de los ss. XV y XVI, con su torre almenada de tres pisos reforzada en las esquinas por garitones



Entre el patrimonio arquitectónico de Quecedo destaca la iglesia gótica de Santa Eulalia, una construcción original del s. XV, reformada en los siglos posteriores



Valdenoceda, situado en el extremo occidental del Valle, entre el puerto de la Mazorra y el desfiladero de Los Hocinos, su caserío se encuentra diseminado en dos barrios



En el barrio del Río, el conjunto integrado por la iglesia de San Miguel y la Torre de los Velasco centra la mayor atención



La iglesia románica de San Miguel destaca por su cúpula sobre el crucero. Sobre él se eleva la torre del campanario con arcos de medio punto en cada fachada



En el interior, bastante perjudicado por su desatención, destacan los modillones que sostienen los nervios de la cúpula, que representan los cuatro evangelistas



Se accede a la torre por medio de un husillo, cuyo exterior muestra dos altorrelieves que representan a San Juan y San Lucas



Cercana a la iglesia se alza la Torre de los Fernández de Velasco, construida a finales del siglo XIV. Esta sólida fortificación, de veinte metros de altura y gruesos muros rematados por almenas, conserva saeteras y luce varios escudos de los Velasco