Maragatería - Castrillo de los Polvazares - Santa Colomba de Somoza

Maragatería, una comarca de la provincia de León muy abrupta y escabrosa, ser poco factible para la agricultura y ganadería pudo motivar que los habitantes de la zona, escogieran el camino del comercio como forma de vida, dando lugar a una de las actividades por las que son conocidos. Los arrieros



Castrillo de los Polvazares, es posiblemente el pueblo maragato más representativo, aunque es Astorga la capital de esta comarca



El origen de maragato procede de los tiempos de la arriería, cuando los somozanos se hicieron célebres como comerciantes. El hecho de transportar productos pesqueros salados desde Galicia (el Mar) a Madrid (los Gatos) ofrece la explicación más plausible. Del mar a los gatos, que reducido queda como maragato (aunque hay muchas más versiones)



De lo que no hay duda es que los maragatos han conservado por siglos costumbres propias, gastronomía, arquitectura popular, música y vestimenta como principales manifestaciones culturales de este pueblo



Ritos propios como, "La Covada", "La boda" ó "La fiesta del arado". Aparte de sus costumbres, practicaban la endogamia y vivían aislados de otras comunidades de la la zona



"Los Maragatos, al igual que los judíos y los gitanos, viven sólo entre su propia gente, conservando sus costumbres y vestidos primigenios, sin contraer matrimonio jamás fuera de su tribu. Tan errantes y nómadas como los beduinos, sus mulas sustituyen a los camellos. Su honradez y laboriosidad se han hecho proverbiales. Es una gente sosegada, grave, inexpresiva, práctica e industriosa. Sus tarifas son altas, pero las compensa la seguridad, pues se les podría confiar oro molido"
Richard Ford



Eran famosos por la manera con que protegían sus cargamentos y se les consideraba transportistas muy seguros y a quienes se les podía confiar mercancías de gran valor



Muchos prosperaron construyéndose grandes casonas blasonadas y alguno se arruinó, pues en caso de perder las mercancías o riquezas que transportaban, respondían con sus bienes



Fueron una minoría maldita tan enigmáticos como sus orígenes, de los que hay innumerables versiones. La más plausible corresponde con un origen africano, de una tribu bereber que se quedó aquí aislada durante el s. VIII



La arquitectura popular propia de la comarca presenta viviendas adaptadas al oficio de la arriería, grandes portones para facilitar el paso a los carros y caballerías que dan a un patio interior sobre el que se distribuyen los alojamientos



Fachadas de piedra caliza con ventanales remarcados en blanco y puertas en vivos verdes y azules



Hoy, algunas casas y sus patios son verdaderos museos con recuerdos de sus andanzas






Los cruceros situados a la entrada del pueblo y al final de la calle Mayor, custodian a sus vecinos y proclamaba a los arrieros de la buena fe de sus vecinos







La estructura del pueblo se remonta al s XVI, pero el actual empedrado de las calles es del s. XIX



Desde entonces todo se conserva tal cual, lo que convierte el pueblo en una auténtica reliquia de la arquitectura maragata



























Restos de un viejo castro de los que había muchos cuando dio origen al topónimo









Iglesia de San Juan Bautista,






















Santa Colomba de Somoza, es otro de los bellos núcleos maragatos que conserva las características de estos pueblos arrieros



La dedicación arriera de Santa Colomba, se documenta desde 1.561; y es gracias a ello que conocemos que en aquel año, la población contaba con 32 vecinos, de los cuales 6 eran arrieros y traficaban con 34 mulos o rocines



En el legajo en cuestión se habla de "Pedro García, hombre rico y labrador, tiene trato de trajinero porque va al puerto con diez e once mulas a comprar pescados e sardinas, lo trae en su recua para Castilla, e ansimesmo es labrador de pan e criador de ganados...."



Siglos después, eran el 50% de habitantes los que se dedicaban a la arriería El Catastro de Ensenada de 1.752, muestra una Santa Colomba con 34 vecinos, 17 de ellos arrieros, y con unas recuas que alcanzan la cifra de 105 machos mulares



Puente sobre el río Turienzo



Ayuntamiento









Iglesia parroquial de La Asunción






Centro cultural, plaza doctor Vicente Pérez



Ermita de Santa Colomba









Getaria

Getaria, pueblo de la costa guipuzcoana, conocido principalmente por ser la localidad natal de Juan Sebastián Elkano, el primer hombre que dio la vuelta al mundo. Pero es mucho más



El casco antiguo de Getaria está ubicado en el tómbolo que enlaza tierra firme con el Monte de San Antón



 Monte de San Antón, anteriormente una isla, conocido como "Ratón de Getaria" que así parece visto desde la lejanía, máxime desde que se le añadió la "cola", espigón del puerto



Ocupa una escarpada cornisa en la que se han formado una serie de ensenadas y puntas a causa de la erosión



Su plano urbano es rectangular con calles longitudinales paralelas y transversales




Los desniveles se han de salvar con escaleras y fuertes pendientes. Originalmente el conjunto estaba amurallado y torreado, aunque actualmente casi no se conserven estos elementos



El pueblo está escoltado por las bellas playas de Gaztetape y Malkorbe



Monumento Elcano. Nacido en Getaria en 1487, pasó a la posteridad como el primer navegante en dar la vuelta al mundo. En la expedición comandada por Magallanes, tomo el mando a la muerte del portugués, completando con éxito el viaje el 6 de septiembre de 1522



Se eleva sobre un antiguo baluarte del siglo XVII de la muralla de Getaria, que le sirve de zócalo. El monumento está coronado por una victoria alada, a imagen de los mascarones que ornaban la proa de los navíos



Ayuntamiento, se ubica en la parte alta de casco antiguo, junto a la plaza mayor




Plaza mayor



Palacio Aldamar. Edificio, caracterizado por el uso del ladrillo esmaltado bicolor y los aleros calados típicos del s.XIX, está emplazado en una elevación que domina el casco viejo



El palacio fue residencia veraniega de los marqueses de Casa Torres, hoy es sede de un museo dedicado a la obra del diseñador getariarra Balenciaga



Torre Aldamar, esta antigua casa-torre era conocida como de “La Atalaya”. A principios del s. XVII fue reconstruida, conformando un amplio complejo palaciego



Centro histórico



Centro histórico




Conjunto de torres supervivientes de la destrucción de 1835, evoca a la perfección el antiguo aspecto de esta calle, jalonada toda ella de edificios de similares características. Conjunto que alojaba a los más ricos linajes de comerciantes y armadores de la villa



Iglesia San Salvador. Considerada una de las grandes joyas góticas del País Vasco, desde 1895 ostenta el título de Monumento Nacional



Su torre octogonal de piedra de arenisca destaca en el casco antiguo



La portada está planteada como un retablo que queda recogido dentro de un gran arco triunfal exterior, que le da un aspecto monumental



En esta iglesia se celebraron las primeras Juntas Generales de Guipúzcoa en el año 1397



Templo de tres naves, divididas en tres tramos cada una. El presbiterio está elevado. Llaman la atención los diferentes niveles, que obedecen a la disposición del terreno. Un espléndido triforio circunda el templo. Está calado al interior. Las bóvedas son ojivales, muy esbeltas



Es llamativo y muy conocido un pasadizo que pasa bajo la iglesia de San Salvador y que une la calle Mayor con las escaleras que llevan al puerto. Este pasadizo recibe el nombre de Katrapona y es un vestigio de las antiguas defensas



Casa-Torre de Ochoa e Ibañez de Olano. Estas dos torres contiguas, situadas en la calle mayor, conforman, junto a la vecina iglesia de San Salvador, un conjunto de gran valor artístico e histórico



Elcano, Estatua del puerto, primera estatua dedicada a Juan Sebastián de Elcano, fue erigida en 1800 por orden otro insigne marino y científico getariarra, Manuel de Agote y Bonechea




Mirador al mar. El encanto de Getaria está en sus vistas, en su costa, su naturaleza, el ambiente idílico de Cantábrico y tradición que lo envuelve



Getaria es como un eterno mirador hacia el océano, uno de esos pueblos de la costa vasca de los que no es nada difícil enamorarse



Cuando estés en Getaria no dejes de subir a la cima del "Ratón", un paseo entre una naturaleza increíble



Un interesante parque natural en el que se puede apreciar una gran variedad de plantas y arbolado y varios miradores



Faro de Getaria. Situado en el extremo del denominado "Ratón". Construido sobre los restos de la antigua ermita de San Antón



Prosiguiendo la ascensión, llegaremos al punto mas elevado de la montaña, donde existe una pequeña construcción conocida como Katxapo. Desde aquí, las maravillosas panorámicas sobre la costa vasca, son el regalo



El recorrido por el monte esconde esculturas realizadas sobre la piedra del propio monte




Resulta un entretenimiento localizarlas entre los numerosos miradores



Getaria es ciertamente una atalaya sobre el mar y a lo largo de todo el municipio hallamos parajes en los que se cuenta con una privilegiada vista sobre toda la costa vasca



Paño de muralla del frente de mar, del s. XVII. Consiguió rechazar el intento de desembarco francés durante la batalla de Getaria en 1638, durante la Guerra de los Treinta Años, lo que echaría al traste los planes de Richelieu de conquistar Gipuzkoa



Al abrigo de San Antón, se sitúa el puerto, que supuso la principal fuente de riqueza de la población durante siglos y que aún conserva una importante actividad pesquera



En muchos rincones se ve una clara alegoría al mar ya que durante siglos fue la base del desarrollo económico de Getaria



Además de lo visto, en su interior, son fantásticas las ondulantes colinas de la región vitícola del Txakoli de Getaria