Valencia Esencial (2)

Valencia Esencial (2), si visitas Valencia hay ciertos lugares que son esenciales, algo fuera de los circuitos clásicos pero imprescindibles para conocer la ciudad


Museo de Bellas Artes San Pio V. El conjunto original del Colegio Seminario de San Pío consta de iglesia y claustro cuadrangular en torno a un patio. Un edificio que emula los palacios urbanos de la ciudad con dos torres gemelas y fachada ornamentada


Destaca su gran cúpula de teja azul vidriada rematada con linterna


Acceso central flanqueado por dos pilastras dóricas acanaladas sobre pedestales que sustentan un entablamento. Sobre este se dispone el cuerpo superior, a modo de edículo, con un vano rectangular en el centro enmarcado por pilastras jónicas que sustentan un entablamento en el que se encuentra la imagen de Cristo Crucificado. Remata la fachada un frontón ondulado, en cuyo tímpano se encuentra el escudo del arzobispo Rocabertí


El interior del vestíbulo con la tradicional decoración de la cúpula de estrellas sobre un fondo azul


Patio del Embajador Vich. Un rincón imprescindible del museo: una reconstrucción renacentista de un patio del s. XVI, auténtica joya arquitectónica. Ejemplo temprano del Renacimiento italiano en España, con columnas corintias y arcos serlianos


Planta baja de las pandas, se ordena mediante arcos de medio punto rebajados realizados en ladrillo sobre pilares cuadrados


Patio Claustral. Es el claustro central del antiguo Colegio Seminario, caracterizado por sus tres pisos de arcos


Ha sufrido destrucciones y reconstrucciones a lo largo de los años. Algunos vestigios se han recuperado y se exponen en el mismo museo, como estos arcos del antiguo claustro 


Saqueo de Roma por los bárbaros en 455, Óleo de F. J. Amérigo y Aparici s. XIX. Enigma, escultura de Ignacio Pinazo


La visión del Coliseo. El último mártir de José Benlliure. Escultura de mujer desnuda sentada elegantemente en una estructura de piedra, de Ignacio Pinazo


Duelo interrumpido de José Garnelo y Alda. Escultura de Ignacio Pinazo, monumento a su padre



La segunda mayor pinacoteca de España


El Museo de Bellas Artes no solo rinde homenaje a los mejores pintores valencianos de todas las épocas, incluyendo el gran maestro Joaquín Sorolla


"Tres cabezas de estudio" realizada por Joaquín Sorolla en 1887


Y obras de artistas nacionales e internacionales de renombre como Goya, Velázquez, El Greco, Murillo, Van Dyck o El Bosco


Cristo bendiciendo. Anónimo (s. XIV). Tallado en madera y policromado


Vista de la galería de escultura de los ss. XIX y XX, exhibe diversas técnicas y materiales, incluyendo bronce, yeso y mármol


El museo alberga una importante representación de escultura mediterránea que abarca desde la tradición hasta la renovación


"La paz de Marruecos", un relieve creado por el escultor Mariano Benlliure


Alberga también importantes colecciones de retablos góticos y pintura renacentista


Un recorrido artístico desde los llamados Primitivos Valencianos (ss. XIV-XVI) a la escuela valenciana de los pintores y escultores Pinazo y Benlliure


También encontrarás dibujos y grabados, piezas arqueológicas, lujosos objetos decorativos en plata, oro o cerámica y mucho más


En la planta baja se exhiben  una excepcional colección de tablas y retablos góticos de los ss. XIV y XV, de autores tanto valencianos como internacionales


En una pequeña y céntrica plaza de la ciudad se encuentra un palacio con una historia impresionante


Plaza Arzobispo. Palacio del marqués de Campo y conde de Berbedel


En el número 3 de esta plaza, que en el año 36 cambió su nombre por el de los Trabajadores, hoy llamada del Arzobispo, se instaló el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, en el palacio del conde de Berbedel, donde estaba ubicado el Sindicato Médico. Al frente del Ministerio estuvo Federica Montseny (dirigente de la CNT), la primera mujer que ha formado parte de un gobierno en la historia de España


Valencia se convirtió durante un tiempo, entre noviembre de 1936 y octubre de 1937, en centro de atención nacional e internacional, en capital de la Republica. Se hubo de improvisar la instalación de la Presidencia, de los distintos ministerios, direcciones generales, Estado Mayor, legaciones diplomáticas, comités centrales y direcciones nacionales de distintas organizaciones, corresponsales y espías


Patio, corazón arquitectónico del edificio del s. XVII, cuenta con arcadas de medio punto, sostenidas por pilastras de estilo toscano. Destacan cuatro estatuas en mármol de Apolo, Venus, Diana y Plutón


Escalera del palacio, majestuosa escalera de estilo Luis XV. Construida en tres tramos, conecta el zaguán con la planta noble


Escalinata cubierta de esbelta cúpula decorada por vistosos esgrafiados


El edificio constituye un interesante ejemplo de arquitectura señorial valenciana y fue declarado Bien de Relevancia Local en 1973; pasando a la categoría de BIC (Bien de Interés Cultural) en octubre de 2007. De porte monumental


Además de disfrutar de la arquitectura, puedes visitar las colecciones de arte municipal y restos arqueológicos que alberga, como Museo de la Ciudad de Valencia


Otro de sus elementos visuales más llamativos es su suelo con diseño de damero (cuadros blancos y negros), que aporta una gran vistosidad al conjunto


Consta de diferentes salones, cada uno de ellos con un estilo decorativo que les daba nombre, si bien hoy en día están desprovistos del mobiliario y decoración original


Es de destacar que los últimos propietarios del palacio se llevaron hasta las chimeneas que existían en las distintas salas del palacio. Así podíamos encontrar la sala árabe (llamada así por el estilo mudéjar de sus puertas), el salón de baile o de honor


El salón imperio, el salón de armas, el salón Luis XV


Y el salón Fumoir en el que todavía podemos ver el techo decoración original de estuco con motivos relativos al mundo vegetal y cuatro medallones pintados en los ángulos con alegorías de las cuatro estaciones


El conjunto del Patriarca, Real Colegio del Seminario del Corpus Christi, está compuesto por colegio, seminario e iglesia. Esta gran obra se inicio en 1586, concluyéndose en 1610


El conjunto se articula alrededor de un gran claustro de estilo renacentista al que dan la iglesia, la capilla de la Comunión, la biblioteca, celdas y aulas


San Juan de Ribera había llegado a la ciudad de Valencia en 1569 como arzobispo de la diócesis y como Patriarca de Antioquia. En 1583 escribió de su puño y letra la carta fundacional del colegio seminario para la formación de sacerdotes siguiendo las disposiciones del rígido espíritu de la contrarreforma derivada del concilio de Trento


El Claustro construido por Guillén del Rey en 1599, es uno de los más bellos del Renacimiento español. Las columnas dóricas y jónicas son de mármol de Carrara. En el centro del patio se encuentra la estatua sedente de san Juan de Ribera


Un imponente caimán disecado, colgado de la pared. Se trata de un caimán del Caribe y fue regalo del virrey del Perú hecho en 1600 al arzobispo san Juan de Ribera. El arzobispo lo cuidó los 6 años que vivió. San Juan de Ribera lo colocó entonces en el vestíbulo de la iglesia para recordar a los visitantes, el silencio que se debe adoptar en este lugar. Al caimán se le puso el nombre de Lepanto, en homenaje a la famosa batalla del mismo nombre que tuvo lugar en 1571


Capilla del Monumento, dedicada principalmente a los actos de la Semana Santa y por colocar en ella el Monumento del Jueves Santo de donde toma su nombre. Las dos pinturas que adornan el retablo son la Oración en el huerto y la Flagelación de Cristo, obras anónimas de autor italiano. En el banco encontramos la imagen de Cristo yacente, obra de 1608 de Gaspar Giner y que procesiona en la Semana Santa


También es conocida como Capilla de la Purísima, ya que es su imagen la que preside esta capilla. Obra atribuida a Gregorio Fernández, realizada en madera policromada en 1640 y que fue donada al colegio por la sobrina de san Juan de Ribera


Su bóveda se decora con pinturas al fresco salidas de la mano del valenciano Tomás Hernández en 1606. Se cubre con bóveda de cañón rebajada y dispone de pequeños lunetos. Es una estancia poco iluminada en cuanto a luz natural


Los frescos del techo se encuentran en regular estado de conservación y representan diversas escenas: El sacrificio de Isaac, la serpiente de bronce en el desierto y Jonás devuelto a tierra por una ballena, además de figuras alegóricas que representan la muerte, la salvación y la resurrección. Los frescos del presbiterio representan a ángeles portando elementos de la Pasión


En sus muros laterales vemos cuatro tapices flamencos de 1500-1530. Estos tapices forman parte de una serie de seis tapices que recibió el arzobispo Ribera por herencia de su padre. Agrupados en tres series: la primera de ellas recibe el nombre de Moralidades (alegorías morales) y está formada por tres tapices "La Gracia", "La ira y la pereza" y un tercero denominado "La gula y la lujuria" que no está expuesto en la Capilla


Otra serie la forma la denominada Parábola de la Viña y lo forman dos tapices "La llamada de los operarios" y "El pago del denario". Los tapices se atribuyen al taller flamenco de Pieter Van Aelst y fueron restaurados por la Real Fábrica de Tapices en 2016


Pinacoteca del museo del Patriarca. Creado en 1959 con los fondos pictóricos acumulados por el colegio a lo largo de los años, se encuentra instalado en parte de lo que fueron las antiguas habitaciones de los colegiales


Bello museo, donde se ha reunido una valiosa colección de obras de geniales artistas - Juan de Juanes, Francisco Ribalta, el Greco, Mabusse, Van der Weyden, Caravaggio, Pablo de San Leocadio, Luis de Morales, Sebastián del Pombo, Alberto Durero, Vicente López, Juan Sareynena, Pedro Orrente, Jerónimo Espinosa, Salvador Maella, José Vergara, José Estruch, Isidoro Garnelo, Ignacio Pinazo, Mariano Benlliure


Aunque el grueso de las piezas expuestas en el Museo son obras pictóricas, otros muchos bienes muebles forman parte del culto o forman parte del mobiliario colegial, forman parte del museo


Martirio de San Mauro, de Giovanni Lanfranco. San Mauro es conmemorado como uno de los patrones de Valencia junto a San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir


El beso de Judas, de Michelangelo Merisi da Caravaggio


Crucifixión de San Pedro, de Michelangelo Merisi da Caravaggio


Sor Margarida Agulló, de Francisco Ribalta


Manuscrito del testamento y última obra de Tomás Moro, conocido como "De Tristitia Christi" (La agonía de Cristo), fue escrito de su puño y letra mientras estuvo encarcelado en la Torre de Londres en 1535. considerado uno de los tesoros bibliográficos más importantes de la época del humanismo, y el original autógrafo se conserva en perfecto estado, protegido celosamente en este centro valenciano


Alegoría de la Orden de los Camaldulenses, de El Greco


San Francisco y Fray León meditando sobre la muerte, de El Greco


Adoración de los Pastores, El Greco


Este museo es uno de los grandes y más importantes centros que dispone la ciudad. Sin duda hay que visitarlo


La iglesia no tiene puerta abierta a la calle, ello es debido a que en origen se trataba de una capilla privativa del colegio y por tanto no tenía culto al público


El acceso a la iglesia se hace atravesando la puerta de la calle y entrando en un gran vestíbulo donde una puerta a la izquierda, adintelada de estilo clasicista, da acceso a la iglesia de la que vamos a ver un mínimo resumen


Tiene planta de cruz latina de una sola nave, tres tramos y un cuarto tramo ocupado por el coro alto y capillas laterales de poca profundidad en los laterales de la nave. El retablo mayor tallado en madera es de 1600. En él vemos un lienzo con la impresionante Última Cena de Francisco Ribalta que preside el centro del retablo, lienzo realizado en 1606


La cúpula presenta la Recogida del maná en el desierto, presidida por Moisés como prefiguración de Cristo. En el tambor los profetas de Israel, y en las pechinas los cuatro evangelistas. Las bóvedas de la Nave reúnen figuras angélicas con atributos y alabanzas relativos a la Eucaristía. Todas las pinturas son obra de Bartolomeo de Matarana y su equipo de fresquistas


En los plementos de las bóvedas de crucería de la nave central, diversas figuras angélicas con filacterias escritas en latín, en el intradós de los arcos fajones y en las enjutas de los arcos formeros atributos relativos a la Eucaristía


En una capilla del lado de la epístola, podemos ver la urna sepulcral con los restos mortales de san Juan de Ribera. Se trata de una urna realizada a finales del s. XIX por José Cotanda en madera


Urna que sustituye a otra que fue destruida por los franceses durante la guerra de la independencia. La urna está sostenida por leones dorados


El Almudín se construyó sobre el alcázar musulmán a principios del s. XIV como lugar de almacenaje y venta de trigo


En origen tendría unas dimensiones más reducidas y se fue ampliando a lo largo de los ss. XV y XVI hasta adquirir el aspecto que hoy tiene


El primitivo edificio tendría un patio central a cielo abierto y fue a principios del s. XVII cuando se incorporó la cubierta, dándole la imagen de planta basilical que tiene en la actualidad


En el interior podrás contemplar pinturas murales de carácter popular alusivas a la entrada de trigo en la ciudad, históricamente una de las mayores preocupaciones de sus gobernantes


Así como representaciones de los santos patrones de los gremios que operaban en el comercio del grano


Esta decoración mural confiere al Almudín un valor histórico y documental incalculable. Desde 1904 hasta 1989 el edificio albergó el Museo Paleontológico, en su tiempo el museo más importante de este tipo a Europa


Hoy en día El Almudín, declarado Bien de Interés Cultural, ofrece su espacio como monumento histórico y principalmente como sala de exposiciones, y proporciona el abrigo perfecto para las diferentes muestras artísticas que exhibe en su interior


Un referente cultural de la localidad gracias a su intensa labor expositiva como museo en exposiciones temporales. Aquí han expuesto, entre otros muchos, Eduardo Chillida, Yoko Ono o Salvador Dalí


Aparte de por sus valiosas exhibiciones, el edifico brilla con luz propia por sus pinturas al temple de los ss. XVII y XVIII. Aunque sus orígenes se remontan a mucho tiempo atrás, en concreto, a plena Edad Media


El edificio una vez terminado adopta la típica forma de las basílicas romanas, edificios diáfanos de planta basilical formados por tres naves separadas por columnas, en este caso por pilares, techumbres de madera y pórtico a los pies


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