Peracense

Peracense, municipio de la Comarca del Jiloca en la provincia de Teruel,  con constancia de asentamiento humano estable de época íbera. Así lo atestiguan yacimientos arqueológicos en las inmediaciones del actual núcleo urbano, así como los restos hallados en el castillo



Sin lugar a dudas el principal de los atractivos turísticos de la localidad es su imponente castillo medieval. Ahora bien, Peracense esconde otros encantos que igualmente deben ser destacados, tanto en lo que respecta a su patrimonio cultural como natural



En el paisaje de Peracense predomina el color rojizo del rodeno, que le hace tan distinto a otros paisajes de la zona y al mismo tiempo le da su sello particular de identidad



Dentro de la geografía española tenemos ejemplos de "pueblos negros", "blancos", "azul" y este es uno de los más espectaculares como "pueblo rojo"



Ya que sus casas están construidas en su mayoría con la piedra roja de rodeno



Peirón de San Jorge. Cruz de término, denominada peirón en Aragón, pilar o monolito construido en piedra, siendo referencia fundamental para identificar lugares, y por otro lado estos peirones tienen un carácter devocional



Iglesia de San Pedro. Fechada en 1740 presenta planta basilical con tres naves en otros tantos tramos



Construida en mampostería y sillería, el exterior presenta un único volumen con cubierta a cuatro aguas. La torre, situada a los pies, es de dos cuerpos, el primero cuadrangular, mientras que el segundo tiene los ángulos redondeados y está decorado con pilastras jónicas



Calle de La Iglesia, vertebra todo el pueblo



La casa de Don Pascual s. XVIII, un arco de medio punto de grandes y regulares dovelas da a un gran patio descubierto



Fuente y abrevaderos



Ayuntamiento. Edificio de dos plantas construido en mampostería. En la planta baja puede observarse la antigua lonja



Antigua Fragua de Cortés



La calla Balsa es el otro eje vertebrador del núcleo urbano



Sobre los tejados vemos, asentado sobre un espolón de piedra rodena con el que casi se mimetiza, el castillo



El nombre de Peracense ha ido evolucionando con el paso del tiempo, en el medievo se le llama Piedrasolez, Piedraselz, Perasenz y Perasens,variaciones gramaticales sobre un mismo tema etimológico que califica y define el paisaje que rodea y circunda a esta antigua localidad, agreste y rocoso como pocos



Curioso y pintoresco es sin duda la arenisca roja, conocida como rodeno y en la que los peculiares procesos erosivos han dado lugar a formas caprichosas e increíbles con grandes formaciones de areniscas y conglomerados rojos y pardos en bruscos farallones



La erosión ha hecho en esta serranía una zona de gran valor desde el punto de vista geológico en la que se encuentran representadas innumerables formas de este proceso evolutivo



Gran diversidad de pliegues y fallas de diversas escalas



Un verdadero estímulo para la imaginación y el asombro



Ofrecen paisajes muy variados en los que observar verdaderas bellezas geomorfológicas



Se pueden contemplar una diversidad de formaciones rocosas a las que se han dado nombres de animales y objetos



El castillo de Peracense debe considerarse como uno de los más importantes y mejor conservados del sur de Aragón



Su relevancia histórica radica en que resultó un valuarte estratégico frente al cercano Reino de Castilla y punto de paso natural entre las ciudades de Daroca y Teruel, dos de las más importantes del Reino de Aragón en época medieval



A la relevancia histórica hay que sumar la excelencia paisajística del entorno en el que se sitúa, en la terminacion sur de Sierra Menera, a los pies del cerro de San Gines y asentado sobre un espolón de piedra rodena



Lo intrincado del terreno aseguraba la defensa natural de los francos este y norte, por lo que es allí donde se erige la torre del homenaje. Para los lados oeste y sur el castillo se pertrechó con dos murallas



Fortaleza conformada por tres recintos, de mampuestos y sillares asentados con morteros de cal o yeso, como material utilizado en la construcción de los muros de esta fortaleza



Las excavaciones arqueológicas aseguran que el solar del castillo ya se ocupó desde el final de la Edad de Bronce y el poblado que debió de existir a sus pies, desde la Edad de Hierro. Ello fue debido, a la riqueza minera de la zona, compatible con la explotación agrícola del cercano valle del río Jiloca y el pastoreo



Mirador de los Panderones, suave ascensión entre denso jaral al mirador sobre el castillo, con panel indicativo



Uno de esos días que el polvo sahariano hace que parezca nublado y con neblina, pero no impide las bellas vistas de este mirador



1 comentario:

  1. Un lugar maravilloso este pueblo turolense, no solo las obras del hombre las naturaleza la supera.

    Saludos.

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